Personas con alta sensibilidad

 

corazon_PASEres demasiado sensible”, “te lo tomas todo como algo personal”, “es que eres muy emocional” son algunas de las frases que tienen que escuchar más de una vez las personas con alta sensibilidad (PAS).

¿Te suenan? ¿Te las han dicho más de una vez? Si es así, es posible que pertenezcas a ese casi 20% de la población que presenta los principales rasgos de la alta sensibilidad.

¿Y qué implica exactamente ser una persona con alta sensibilidad? A lo largo de mi carrera profesional me he encontrado con personas con alta sensibilidad que me han pedido que los curara, pero ser una PAS no significa padecer un trastorno ni una patología, es una manera de ser, una manera de funcionar, de sentir, es tener un corazón más abierto, más sensible y más vulnerable.

Las personas con alta sensibilidad tienen una capacidad mucho mayor que el resto para emocionarse y tienen una sensibilidad especial hacia los pequeños detalles, muestran una gran empatía y una alta capacidad de escucha. 

Entonces, ¿por qué algunas personas altamente sensibles sufren tanto?

¿Qué problema hay en tener más capacidad de emocionarse y una sensibilidad especial hacia los pequeños detalles? ¿Cuál es el problema de sentir más empatía o tener una alta capacidad de escucha?

El problema es cómo se viven estas emociones y sensaciones, y es que algunas personas altamente sensibles se sienten bichos raros y no entienden cómo cosas que a ellos les afectan tanto dejan casi indiferentes a los demás, no entienden por qué sienten más profundamente y por qué son más reactivas emocionalmente.

  • que sean capaces de intuir los sentimientos de la gente que les rodea.
  • que sean más observadoras y perciban más cosas que el resto.
  •  que les cueste más tomar decisiones porque ven más opciones que el resto y analizan y valoran cada detalle.
  • que no lleven bien las críticas ya que las reciben de una manera más intensa que la gente que es menos sensible.
  • que sean más sensibles a los ruidos y a las luces intensas.
  • que vivan con más dolor y con más intensidad una escena violenta, incluso aunque no sean escenas reales, por eso las películas con temas de violencia o miedo no suelen estar entre sus preferidas.

La suma de todo esto hace que una persona altamente sensible sea más propensa a tener ansiedad o depresión, pero esta mayor propensión no significa que toda persona altamente sensible las vaya a experimentar inevitablemente: su aparición o no dependerá, entre otras cosas, de las experiencias vividas y de cómo las haya vivido, de sus aprendizajes, de las herramientas de las que disponga y de cómo las utilice.

 

Saber que eres una persona con alta sensibilidad no va a hacer que seas menos empático, ni que sientas con menos intensidad o que tu cerebro empiece a recibir menos información sensorial, pero te puede ayudar a entender muchas cosas y a partir de ahí trabajar para que todo eso lo vivas de una manera más cómoda.

 

No sé si ser una persona con alta sensibilidad es un don (como he oído algunas veces) o un fastidio (como lo viven algunos), lo que sí sé es que en tu mano está cómo vivirlo a partir de ahora, si decides vivirlo como algo molesto y desagradable, o decides aprovechar toda esa información que te llega de más, esa alta capacidad de escucha y de observación, y te permites sentir, entender y vivir el mundo desde un corazón más sensible, más abierto.

Dejar una opinión